Edad Antigua


LA IGLESIA PERSEGUIDA

a) La convivencia de cristianos y paganos en el Imperio Romano.

– Al extenderse el cristianismo por el Imperio muy pronto se vio el contraste entre las costumbres morales de cristianos y paganos.

– Los paganos tenían múltiples supersticiones y un concepto muy pobre de la familia y de la vida. Su religión era un conjunto de cultos vacíos, eran politeístas y adoraban a los emperadores. Practicaban el divorcio, el aborto y el infanticidio. Los esclavos eran considerados objetos.

– Los cristianos vivían como salvados por Cristo, practicaban el amor a Dios mediante la oración y las virtudes, y el amor al prójimo por la caridad mutua y el respeto a toda persona humana.

– Los cristianos desagradaban a los paganos por su vida íntegra. Comenzaron las calumnias. Fueron acusados de dar culto a dioses falsos, de antropofagia y hasta de ser culpables de todos los males de la sociedad (hambres, epidemias, etc.). Roma los vio como enemigos del Estado.

 

b) Las persecuciones

– En el año 64 Nerón incendió Roma. Echó la culpa a los cristianos y así desató la primera  persecución en el Imperio. San Pedro murió crucificado y San Pablo decapitado. Otros muchos mártires dieron su vida por Cristo devorados por las fieras, arrojados al Tíber o en aceite hirviendo, y en todo tipo de tormentos.

– A finales del s. I tuvo lugar la persecución de Domiciano en la que murió San Andrés.

– Ya en el s. II la persecución del Trajano acabó con la vida de San Clemente, el cuarto sucesor de San Pedro. De este Papa conservamos una carta a los Corintios en la que respondía a unas cuestiones como Jefe Supremo de la Iglesia.

El documento es importante porque prueba el papel del sucesor de San Pedro como Vicario de Jesucristo: es el Papa de Roma a quien los Corintios preguntan, no a San Juan que había vivido con Jesús y que se encontraba en Éfeso, más cerca de Corinto.

– En el s. III Septimio SeveroMaximino, Decio y Valeriano continuaron a intervalos de tiempo las persecuciones, mientras la sangre de los nuevos mártires seguía siendo semilla de cristianos.

– En el s. IV la persecución de Diocleciano fue la más larga y cruel de todas. En ella murieron mártires tan famosos como Santa Inés que prefirió mantener su promesa de consagración virginal a Jesucristo, incluso perdiendo la vida, antes que ser infiel a ella en un prometedor matrimonio con un patricio romano.

 

c) La vida de los cristianos perseguidos

– Los cristianos perseguidos excavaron en el suelo romano unas galerías subterráneas llamadas catacumbas. Allí se reunían para orar.

– Recogían los cadáveres de los mártires y los enterraban. Sobre sus restos celebraban la Santa Misa uniendo al Sacrificio de Jesús el de su Iglesia.

– La persecución no aminoró el vigor de la fe cristiana. Al contrario, sostenidos por la oración y los sacramentos predicaban el Evangelio por todo el Imperio, liberaban a los esclavos, se ayudaban mutuamente y se mantenían firmes hasta la muerte.

O.N.S.

LA ÉPOCA APOSTÓLICA

 

 a) Fundación y extensión de la Iglesia

– Jesucristo nació en Belén, vivió la mayor parte de su vida, hasta los treinta años, en Nazaret; durante tres años predicó e hizo milagros por toda Palestina, muriendo crucificado en Jerusalén, en el monte Calvario. A los tres días resucitó y, después de estar cuarenta días apareciéndose a su Madre, a las santas mujeres y también a los apóstoles, discípulos y otras personas, subió a los cielos.

– La Iglesia tiene su origen y cumplimiento en el designio eterno de Dios. Fue preparada en la Antigua Alianza con la elección de Israel, signo de la unión futura de todas las naciones. Fundada mediante las palabras y acciones de Jesucristo, fue realizada sobre todo mediante su muerte redentora y su resurrección. Fue manifestada como misterio de Salvación por la efusión del Espíritu Santo en Pentecostés. Tendrá su cumplimiento al fin de los tiempos como asamblea celeste de todos los redimidos.

– Antes de su Ascensión, Jesús encomendó a sus Apóstoles la misión de predicar el Evangelio por el mundo entero y administrar los sacramentos. (Mt 28, 19-20)

– La primera predicación apostólicatuvo lugar el día de Pentecostés. Se convirtieron unas tres mil personas. Pronto se adhirieron más a la fe al ver los prodigios de los Apóstoles. Por ejemplo, San Pedro y san Juan curaron milagrosamente a un paralítico que pedía limosna en la puerta del templo de Jerusalén.

– La primera comunidad cristiana vivió en Jerusalén. Se caracterizaba por su vida santa, su unión mutua, y su caridad. Celebraban los domingos la Eucaristía y escuchaban la Palabra de Dios. Eligieron a siete varones para ayudarles a distribuir limosnas y a predicar. Se les llamó “diáconos”. Entre ellos se encontraban Esteban y Felipe.

 

b) Conflictos con el Judaísmo

– El Sanedrín judío persiguió a los apóstoles, los encarceló y mandó azotar para evitar que se extendieran las conversiones al cristianismo.

– En el año 36 el diácono Esteban fue juzgado y apedreado. Se convirtió en el primer mártir de la Iglesia. Murió como Jesús, perdonando a sus perseguidores.

– La primera persecución en Jerusalén motivó la expansión del cristianismo fuera de Judea. Al huir de la persecución, los cristianos llevaron el Evangelio a Fenicia, Chipre y Antioquía.

– En el año 37 Saulo de Tarso, que iba camino de Damasco a perseguir a los cristianos, tuvo una aparición de Jesucristo que motivó su conversión. Pasó de ser un perseguidor a ser un gran Apóstol del Evangelio. Entre los años 45 y 66 hizo tres grandes viajes evangelizadores por Asia Menor, Chipre, Macedonia y Grecia y, finalmente, fue encarcelado y llevado a Roma para ser juzgado por el Emperador.

– Otras persecuciones en Jerusalén trajeron como consecuencia la muerte de Santiago el Mayor tras su venida a Hispania y la huida de san Pedro de Palestina, tras ser liberado de la cárcel. San Pedro se trasladó a Roma y desde entonces el Obispo de Roma es siempre el Vicario de Cristo en la Tierra.

– Los demás Apóstoles predicaron la Buena Nueva por diversas partes del mundo: San Andrés y San Felipe en Grecia; San Juan en Éfeso, San Bartolomé en Frigia y en el Bósforo; Santiago el Menor fue obispo de Jerusalén; San Mateo predicó en Palestina y Etiopía; San Judas Tadeo en Armenia; San Simón en Egipto y Persia; Santo Tomás llegó hasta la India; y San Matías (el que suplió a Judas Iscariote) evangelizó Macedonia.

Los Apóstoles enseñaron de viva voz, pero algunos escribieron los escritos inspirados por el Espíritu Santo que componen el Nuevo Testamento.

O.N.S.

La Iglesia en los primeros siglos (siglos I-IV) (Guion)

Puerto de Cartago, año 350. Un joven abandona a su madre en lágrimas. Es un superdotado, pero sin fe. Se va a Roma en busca de fama y placeres.

Aquel muchacho rebelde se llama Agustín. Su padre es pagano; su madre, Mónica, es cristiana y reza por su conversión. No será fácil.

Le atraen las fi losofías de moda. Lee, discute… Ninguna de aquellas teorías lo convence. ¿Será posible encontrar la verdad? Él lo duda.

Un día, en Milán, oye a san Ambrosio. Queda deslumbrado. ¡Ahora sí! El cristianismo responde a todas sus preguntas… A duras penas logra dominar sus pasiones y se convierte. Nos lo contará en un libro apasionante, Confesiones.

Años después, Agustín es ordenado sacerdote y llegará a ser uno de los más grandes Padres de la Iglesia. Habla y escribe mucho y bien. Sus obras impulsarán la fi losofía y la teología. Será un pilar de la cultura occidental.

Él presentía que aquel Imperio romano decadente ya no duraría mucho. En el año 430, ya en su lecho de muerte, los vándalos cercan su ciudad, Hipona.

¿Era eso el fin? ¿Sería superior la fuerza de los temibles conquistadores bárbaros al poder de la fe?El cristianismo había sobrevivido a otra prueba peor: las sangrientas persecuciones de los emperadores romanos.

Durante tres siglos hicieron miles de mártires. Unos murieron en la hoguera, antes que renegar de Jesucristo. Otros fueron decapitados, crucificados o echados a los leones en la arena del circo.

¿De dónde sacaban los cristianos de entonces la fuerza para no ceder? De la Eucaristía y de la vida sacramental. Parece extraño, pero lo entenderás cuando estudies lo que son los Sacramentos y sus efectos, a primera vista invisibles.

¿Y por qué no respondieron con la violencia contra sus perseguidores? ¿Iban a hacerlo si su Maestro había muerto en la cruz perdonando? Él es un Dios de amor, no de odio.

Los cristianos se multiplicaron por la natalidad, sí, pero también por el apostolado de la palabra y del ejemplo. Tenían una ayuda muy poderosa: la fe y la gracia de Dios.

Llegó el año 313 y el emperador Constantino les concedió el derecho de practicar públicamente su religión. Podían dejar las catacumbas y construir sus primeras iglesias. ¿Cómo fue eso? ¿Hubo antes una gran batalla? Vale la pena leer esta parte de la historia.

¿Y después? ¿Cómo consiguió el cristianismo el salto de religión prohibida y perseguida a culto ofi cial en todo el Imperio? Esa decisión la tomó en el año 380 otro emperador, Teodosio. Pero, ¿fue una medida acertada?

En cualquier caso, con o sin protección del Estado, la Iglesia debía afrontar la tarea de formular con claridad y sin error la doctrina cristiana. Además, dentro del mismo seno de la Iglesia comenzaban a surgir herejías. No eran cuestiones baladíes: afectaban a la fe en la misma persona de Jesucristo o en la Santísima Trinidad.

Los primeros concilios fueron defi niendo los dogmas, es decir, las principales verdades de la fe. Piensa: ¿podría haberse mantenido la unidad de la Iglesia universal sin la unidad de la fe? ¿En qué hubiera terminado la Iglesia sin defensores de la fe como san Agustín y sin la defi nición de los dogmas que hicieron los primeros concilios?

Con la licencia de la Editorial Casals.