23 DE SEPTIEMBRE

Santa Tecla, virgen y mártir

Como un símbolo de la disponibilidad evangélica de la joven Iglesia discípula de San Pablo, su culto se originó en Konya, Seleucia y Asia Menor, la actual Turquía. En el siglo II, se le dedicó una fantasiosa novela de aventuras martiriales. Varios escritores antiguos (Tertuliano, Hipólito, Orígenes, San Ambrosio, San Gregorio Naziancè …) se sirvieron de este escrito para valorar la virginidad consagrada. En 1319, procedente de Armenia, llegó a Tarragona un supuesto brazo de la santa. Se le invoca contra incendios, granizadas, enfermedades de los ojos y contagios diversos. Pero, sobre todo, se le pide fidelidad al Evangelio. Patrona principal de la ciudad de Tarragona. En la nave derecha de la Catedral de Barcelona tiene una imagen.

También San Pío de Pietrelcina, presbítero

Francesco Forgione nace en 1887 en Pietrelcina (Italia). A los 16 años ingresa a los Capuchinos, y adopta el nombre de Pío. Ordenado sacerdote en 1910, pasa más tarde a San Giovanni Rotondo, donde, salvo algunas interrupciones breves, permanece hasta su muerte, en 1968. Ya en 1918, mientras reza ante el Crucifijo, recibe el don de los estigmas, que se mantendrán abiertos y visibles durante 50 años, hasta su muerte. Durante su vida se dedica al ministerio sacerdotal, sobre todo en el sacramento de la penitencia. Su presencia sigue viva hoy en las obras por él instituidas, como son los Grupos de Oración y un hospital.