13 DE JULIO

San Enrique, rey

Enrique (973-1024) sucedió el emperador Otón III (1002) y maravilló todo el mundo mostrándose sumiso al Evangelio, siendo jefe del Santo Imperio Romano Germánico como Enrique II (1014). Gobernó con sabiduría, colaborarán en la fundación de diócesis y monasterios en Germania y en Italia. Con su esposa Conegunda aún encontraba tiempo para la meditación y la oración: «Deseamos recuperar en el cielo los tesoros que nos han sido confiados en la tierra, y donde también nuestro corazón ya habita por deseo y por amor» (Vida ). Como persona de gobierno, no siempre tomó decisiones al gusto de todos y n’errà alguna. Pero trabajó responsablemente por la paz y la unidad de Europa al servicio de los sencillos; esforzó “para vivir con sencillez, piedad y fidelidad al Rey del Cielo”.