El sentido de Santa Eulalia a través de un relato

Se presenta en la catedral el libro sobre el significado de la patrona a lo largo de los años en la ciudad de Barcelona

Seguramente, todo buen barcelonés habrá paseado alguna vez por la Baixada de Santa Eulalia o habrá pasado por la estatua que hay en el Pla de la Boqueria, obra de Eduard Alentorn (1900). Seguro, que más de uno habrá cruzado la Plaça del Padró, en el Raval, donde destaca el monumento de la Santa, uno de los más antiguos de Barcelona que data de 1673. Detrás de cada una de estas interpretaciones se esconde una tradición, un mito y, incluso, parte de la historia de la ciudad. Con el propósito de desvelar todos los significados que rodean la Santa, el Museo Etnológico y de Culturas del Mundo ha publicado Santa Eulalia Patrona de Barcelona.

La presentación del libro, presidida por el obispo auxiliar de Barcelona Mons. Sergi Gordo, tuvo lugar donde reposan los restos de la Santa, en la Catedral de Barcelona. Se trata de un relato coral, resultado de la participación de varios especialistas en historia, arte y tradición popular. Por ello, el acto fue a cargo del director del Museo, Josep Fornès; el coordinador del libro, Oriol Pascual, así como de los escritores que presentaron los capítulos de la publicación.

Una recopilación sobre la patrona

Tal como expuso el editor del libro, el objetivo es hacer una «recopilación del conocimiento que hay sobre la santa para vincularlo a la memoria». Es decir, «un intento de averiguar el sentido y el significado de Eulalia y cómo ha ido cambiando la manera de verla». A lo largo del relato, el lector ve «el paso de la reliquia a un personaje», explicaba Pascual. Se ve como Santa Eulalia convierte devoción de los monarcas en la Edad Media. Como la edad moderna, pasa a ser un elemento de Santidad para toda la ciudad. Incluso, un emblema durante la resistencia a la Guerra de Secesión.

Según Oriol Pascual se ha enfatizado en varios aspectos sociales. Como son los valores, deseos e intereses de los grupos importantes en la ciudad. Todo viendo la interpretación que hacían de Santa Eulalia. Sobre todo se centra en las representaciones que hay en la ciudad. Así pues, «repasa las imágenes en las calles, plazas o edificios de la ciudad, las estatuas, los relieves, los retablos, las vidrieras o las pinturas murales …» Lo hace de manera cronológica y todo ello, «un punto de referencia de la imaginario colectivo de muchos barceloneses «.

Capítulo tras capítulo

Durante la presentación de los capítulos intervinieron, Robert Baró. Explicó la primera época en la cronología. También hizo hincapié en la devoción por la reliquia de la Santa a partir del siglo V. «Después va creciendo y se construye el gran mito», aseguraba el historiador, el cual se refirió a

Santa Eulalia como una «Figura histórica escondida tras la leyenda».

Pablo Alella explicar el paso de la Santa durante la Edad Media. Explicó cuando la Catedral adquiere a Santa Eulalia como advocación, junto con la Santa Cruz. Un hecho que tiene lugar en el s. IX cuando los restos de la mártir se trasladan a la antigua catedral, al lado del altar.

El especialista en Historia del Arte, Cristina Fontcuberta, resumió el paso de la mártir durante la Edad Moderna, momento en que el Consejo de Ciento promueve los santos para aumentar el prestigio de la ciudad. Un trayecto que para Santa Eulalia se percibe, en gran medida, a través, de los monumentos. Monumentos como la escultura del Padrón, primero de Llàtzer Tremulles y Lluis Bonifa y, reconstruida después de la Guerra Civil por Frederic Marès. También la imagen que hay dentro de la Catedral, obra de Joan Perutxena. Estas y otras representaciones, como los techos pintados en la catedral o la representación de Josep Pla, son «un vínculo identitario en el tiempo con la patrona», aseguraba Fontcuberta.

De la historia al mito

En la vertiente más popular, el escritor Amadeu Carbó, expuso el capítulo donde se presenta la patrona como una figura que se renueva año tras año con la cultura y la tradición catalana.

Amadeu destacó como diferencia de otras advocaciones, la de Santa Eulalia viene conducida por gente organizada. Es decir, asociaciones que dan un valor añadido. Que hasta hoy día siguen transmitiendo el mito de Santa Eulalia a las nuevas generaciones. Porque, tal como dijo, es la tradición «popular y sin rigor, pero que ejerce de fundamento para construir todo».

Velando por la tradición cristiana

El obispo Sergi cerró agradecido por tanto esfuerzo puesto en propagar la devoción de Santa Eulalia. Una obra que «honra nuestra cultura», dijo. También, una iniciativa que cultiva la tradición cristiana desde la fe de Santa Eulalia en Barcelona. Se refirió a aquellos que han participado del relato. Haciéndolo como «buenos barceloneses que velando por el testimonio de Jesucristo a través de la Santa». Una chica de Barcelona que «quiso de todo corazón a Jesús y que nos mira desde la cripta de la catedral». «Que la Martir sea siempre en el corazón de los barceloneses», añadió el obispo.

Fotografías: Guillem F. Gel (Catedral de Barcelona) 1-5 / Montse Punsoda (Arquebisbat de Barcelona) 6-12

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