¿Cómo no perderse en medio de las turbulencias del mundo?

Mons. Sergi Gordo, obispo auxiliar de Barcelona, inicia el ciclo de conferencias cuaresmales en la catedral, exponiendo el camino de santidad y de amistad con el Señor

Una semana después de Miércoles de Ceniza, comienzan las conferencias cuaresmales en los diferentes arciprestazgos de Barcelona. Entre estas, la Catedral de Barcelona ha iniciado un ciclo de tres conferencias que irán a cargo del obispo auxiliar de Barcelona, ​​Mons. Sergi Gordo. La primera tuvo lugar este 13 de marzo con el nombre: ¿Qué espera de nosotros el Papa Francisco?

El GPS del catolicismo

Con todos los asistentes congregados en el coro del templo, el obispo Sergi comenzó su reflexión. El objetivo era «parar la atención y no perderse en medio de las turbulencias de nuestro mundo», explicaba. Por ello, aconsejó a los dos «GPS esenciales»: el Evangelio Gaudium (EG) y Gaudete Exsultate (GE). También, invitó a seguir el «vademécum diocesano», refiriéndose al Plan Pastoral Salgamos!, con las orientaciones para una conversión personal que nos llevan al encuentro del otro.

«Por un lado, el mensaje del Santo Padre nos invita a abandonar la mirada en nosotros. Por otro lado, nos reunimos en la Iglesia interpelados por el grito de Salir! para ir más allá de nuestro egocentrismo», exponía.

Un amigo en Cristo

El obispo Sergi insistió en la llamada que hace el Papa en la Alegría del Evangelio, cuando invita a renovar el encuentro con Cristo y dejarse encontrar por Él. En este sentido, hizo referencia a la relación de amistad que se forja desde oración. «Orar de tú a tú, como con un amigo y decirle: Os necesito. Aceptame», dijo. «Sólo así, – continuaba el obispo- podremos dejarnos abrazar y vivir este encuentro«. «Vivamos este evento, una Alianza nueva y eterna!». De hecho, tal y como afirmó, «la santidad es la amistad con el Señor».

Para llegar hacia esta relación de amistad, el obispo invitó a «aprender a mirar y contemplar a Cristo, actuando como nos pide: «amando al otro». Porque, tal como el Papa dice, cuando preferimos podemos cambiar el mundo con amor. «De esta manera, ofreciendo el propio testimonio, contagiando la bondad a los demás», decía el obispo. Este es el proyecto de santidad, entendido como una amistad con Jesús. Por eso, el Evangelio nos propone la amistad con Jesús y el amor fraterno – insistía el obispo Gordo-.

«La vida cristiana no parte de ideas, sino de la experiencia de amistad y encuentro con el Señor».

Bienaventuranzas, camino de felicidad

Para seguir el camino de santidad, el obispo propuso las Bienaventuranzas como hoja de ruta. «Son el DNI del cristiano», afirmaba. «Si las hacemos nuestras y las vamos probando, veremos que son un cántico a las personas bendecidas por el Señor. Veremos que hay arraigo porque será una felicidad continua». «Por ello, los santos desprenden felicidad», exponía.

En esta línea, el obispo indicó que muchos anhelan la felicidad, destacando los diversos libros publicados hoy en día sobre autoayuda. «Pero, nos equivocamos cuando la alegría no es sólo en nuestras manos o la alegría provocada por las circunstancias cuando éstas nos son favorables», advertía. «El gozo eterno logra a través de la entrega – continuava- allí está la verdadera felicidad!». Actuando como las bienaventuranzas, donde encontramos el mejor retrato de Cristo».

«Actuando como indican las bienaventuranzas, con actitud de santidad, convertimos su rostro. Porque, cuando amamos como él lo hace, somos rostro de Dios», dijo.

Ciclo cuaresmal en la Catedral

Durante las dos próximas semanas el ciclo de conferencias continuará. Miércoles, 20 de marzo, con el título: «… espera que salgamos a ofrecer la vida de Jesucristo» (cf. EG 49). Por último, el miércoles, 27 de marzo: «… espera que cultivemos la verdadera alegría» (cf. EG 3 y GE 128).

 

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